
¿IMPOSIBLE?
Todo comenzó con una pregunta. Boyan Slat tenía apenas 16 años cuando, buceando durante unas vacaciones en Grecia, quedó impactado por la cantidad de plástico que encontraba en el mar. Entonces empezó a investigar: ¿por qué no crear una tecnología capaz de limpiarlo?
Dos años después, con solo 18 años, dejó sus estudios de Ingeniería Aeroespacial y fundó The Ocean Cleanup en 2013. Comenzó con apenas 300 euros de sus ahorros y una idea que muchos consideraban imposible.
Hoy aquella iniciativa se convirtió en una organización internacional que desarrolla tecnología para actuar en dos frentes: retirar el plástico que ya se encuentra acumulado en el océano e interceptar los residuos de los ríos antes de que lleguen al mar.
En marzo de 2026 alcanzaron un hito extraordinario: 50 millones de kilos de residuos retirados de ecosistemas acuáticos a través de sus operaciones globales.
Incluso encontraron formas de darle una segunda vida a parte de lo recuperado: en 2020 lanzaron una edición limitada de anteojos de sol fabricados con plástico retirado de la Gran Mancha de Basura del Pacífico, cuya venta ayudó a financiar nuevas operaciones de limpieza.
Slat también se convirtió en el ganador más joven del premio Champions of the Earth de Naciones Unidas y recibió otros reconocimientos internacionales por su trabajo.
Pero su gran objetivo todavía está por delante: eliminar el 90% del plástico flotante de los océanos para 2040.
De una idea que nació cuando tenía 16 años a 50 millones de kilos retirados, tecnología para limpiar ríos y océanos y plástico recuperado convertido en nuevos productos. Una historia que demuestra hasta dónde puede llegar una idea cuando alguien decide convertirla en acción.
📸 Crédito: The Ocean Cleanup @theoceancleanup


